Cada tanto algún cliente me pregunta: «Carolina, ¿cuánto está el metro cuadrado en mi zona?» Y la verdad es que es una excelente pregunta. Conocer cómo se comportan los valores en cada localidad ayuda a tener una referencia, pero nunca alcanza por sí solo para definir el precio de una propiedad.
En el Gran Buenos Aires hay diferencias importantes entre un barrio y otro, e incluso entre propiedades ubicadas a pocas cuadras de distancia. Por eso, seguir la evolución de los valores del metro cuadrado resulta muy útil para entender hacia dónde se mueve el mercado y qué expectativas son razonables al momento de vender o comprar.
Las localidades más buscadas, como Vicente López, San Isidro, Martínez, Olivos, Tigre, Morón, Ramos Mejía, Haedo, Lanús, Lomas de Zamora, Quilmes, Avellaneda o La Plata, muestran realidades muy distintas entre sí. Cada una tiene su propia dinámica y eso se refleja en los valores de publicación.
Muchas veces me pasa que un propietario llega con un precio en mente porque vio un aviso en internet o porque un vecino le comentó cuánto estaba pidiendo por su departamento. Sin embargo, cuando recorremos la propiedad y analizamos sus características, entendemos que hay muchos factores que pueden influir en el valor final: el estado de conservación, la ubicación dentro del edificio, la luminosidad, el piso, la distribución y hasta el momento del mercado.
Por eso considero que los informes sobre el valor del metro cuadrado son una herramienta muy valiosa. Nos permiten tener un panorama general y entender la evolución de los precios a lo largo del tiempo, pero siempre deben complementarse con una mirada profesional sobre cada propiedad en particular.
Al final, ningún informe reemplaza la visita al inmueble. Cada propiedad tiene características que la hacen única, y justamente ahí está el verdadero desafío: encontrar un valor que refleje su potencial y, al mismo tiempo, resulte atractivo para el mercado.
Carolina Bolajuzon
Bolajuzon Servicios Inmobiliarios

