Las escrituras mantienen un nivel de actividad estable en CABA

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Carolina Bolajuzón

Hay meses en los que las estadísticas parecen contar una historia fría, llena de porcentajes y números. Pero después está la realidad de todos los días.

Hace unos días, mientras mostraba una propiedad, una familia me decía: «Nos encantaría comprar, pero estamos esperando que aparezca una mejor opción de financiación.» Y esa frase resume muy bien lo que está pasando hoy en el mercado. Las ganas de comprar están. La decisión de dar el paso también. Lo que muchas veces falta es la herramienta que permita concretarlo.

Los números de junio acompañan esa sensación que vivimos quienes trabajamos en el sector. En la Ciudad de Buenos Aires se realizaron 5.990 escrituras de compraventa, un 3,96% más que en junio de 2025. Además, respecto de mayo, la actividad creció un 10,2%, alcanzando uno de los mejores niveles de los últimos meses.

El monto total de las operaciones superó los $1.058.545 millones, un 27,9% por encima del registrado un año atrás. El valor promedio de cada escritura fue de $176.718.815, equivalente a unos USD 120.320 al tipo de cambio oficial promedio.

Si ampliamos la mirada, durante el primer semestre del año se concretaron casi 30.000 operaciones de compraventa, prácticamente el mismo volumen que en igual período de 2025. Es un dato que demuestra que el mercado encontró un punto de estabilidad, incluso en un contexto que sigue presentando desafíos.

Ahora bien, hay un número que merece especial atención: en junio se firmaron 765 escrituras con hipoteca, un 37,1% menos que en el mismo mes del año pasado. Es decir, el nivel de actividad se sostuvo con mucha menos participación del crédito hipotecario.

Y esto abre una reflexión interesante.

Imaginemos por un momento qué podría suceder si hubiera más líneas de crédito accesibles, nuevas alternativas de financiamiento o herramientas que facilitaran el acceso a la vivienda. Si con menos hipotecas el mercado logró mantenerse activo, es razonable pensar que todavía existe un importante margen para crecer.

Desde mi experiencia, sigo viendo consultas todos los días. Personas que venden para mejorar su vivienda, familias que buscan su primera casa, inversores atentos a las oportunidades y propietarios que vuelven a poner sus inmuebles en el mercado. Hay movimiento, hay interés y hay decisiones que se están tomando. En muchos casos, solo falta que las condiciones acompañen para que esas conversaciones se conviertan en escrituras.

Por eso creo que el segundo semestre puede traer nuevas oportunidades. El mercado inmobiliario siempre responde cuando hay confianza y herramientas que facilitan las operaciones. Mientras tanto, quienes trabajamos todos los días con compradores y vendedores seguimos acompañando cada proceso, convencidos de que detrás de cada escritura hay mucho más que una estadística: hay un proyecto de vida que empieza.

Carolina Bolajuzon
Bolajuzon Servicios Inmobiliarios